MIS PRIMEROS PASOS
Aun recuerdo algunas clases del Kinder, el salón era pequeño, seríamos cuando mucho 10 o 15 alumnos, cuando el maestro requería de nuestra atención, estiraba una larga garrocha de carrizo (bambu me imagino) y nos recordaba dónde estábamos. Cuando salía de ahí, me iba caminando a casa, que estaba a dos o tres calles, pasaba un tren y a veces me llegaba a asustar cuando arrancaba y hechaba mucho vapor; algunas veces cuando estaba parado, lo atravezaba con algo de miedo. LLegaba a casa y veces alguien me ayudaba a hacer la tarea y me enseñaba a leer. Recuerdo que alguna vez me tocó participar en el desfile del 15 de Septiembre por el pequeño parque de la Colonia.
En la primaria
Debido a los cambios de domicilio, ingresé a la Primaria cuando ya tenía 8 años; estaba algo temeroso pero no lloré y mi hermano sí lloró porque para él la experiencia era totalmente nueva. Mi mamá nos ponía algo para el desayuno, y alguna fruta. Además en aquella época, nos daban el desayuno escolar en la cooperativa por 20 centavos, y realmente era de mucha ayuda. Recuerdo que mi maestra de 1er año se llamaba María del Carmen me parece, alguna ocasión le llegué a obsequiar mi manzana y me hacía felíz que la recibiera.
Uno de los recuerdos que más me vienen a la mente, es el hecho de que esa maestra nos enseño lo que es la Rosa de los Vientos, lo que es un Eclipse de Sol y muchas otras cosas. Aun conservo el dibujo grabado en mi memoria, con sus sombras oscuras y sus tonos amarillos; así como las líneas que trazan el momento justo en que la Luna oculta la luz del Sol en su trayectoria hacia la Tierra.
Después en segundo año me tocó con una maestra que era algo gruñona, Socorro se llamaba.
En tercer año, nos tocó con un maestro a quien se le conocía como el "Bototas", porque solía vestir bota alta de cuero tipo militar, y se creía enviado para corregir todas nuestras fallas, realmente no fue buen maestro, si alguien no llevaba la tarea, era golpeado en los dedos de sus manos con el borrador, ó si se portaba muy mal, le llegaba a levantar sujetándolo de las patillas, era algo doloroso en todos los aspectos, alguna vez se cometió alguna falta en el recreo, y nos formó a todos (como unos 10 alumnos), nos hizo agacharnos y pasó dando 2 cinturonazos a cada uno. Desafortunadamente sólo tengo esos malos recuerdos
Por ello cuando llegó el cuarto año, además de que no sabía restar ni hacer quebrados, la maestra que nos tocó fue una persona maravillosa, que se preocupó por enseñarme y logré ponerme al corriente.
Cuando las clases terminaban, salíamos de la escuela y a veces nos alcanzaba para comprar un bolillo calientito en la panadería, el cual algunas veces acompañabamos con chiles cuaresmeños en vinagre. Realmente disfrutábamos ese pan caliente.
En la sección sobre la amistad, le he dedicado un pequeño homenaje a la maestra María del Carmen Sánchez Luna como a la mayoría de las personas que han compartido algo de sus vidas conmigo.
Cuando terminamos el 6o año, la Maestra le preguntó a cada alumno si seguiría estudiando. Cuando fue mi turno, le dije que NO!, que no seguiría estudiando porque en casa no había lo suficiente para comer y por lo tanto, tendría que trabajar, me dijo que era una pena, que era importante que siguiera estudiando, pero yo estaba decidido a ayudar con el gasto de la casa. Dado que a veces sólo alcanzaba para comer un par de tostadas.
También me hacía ilusión la posibilidad de trabajar con un vecino que solía irse de viaje para instalar cercas alámbricas en los terrenos, me parecía atractiva la idea, pero no se realizó, no era tan sencillo entrar a trabajar en esa empresa a los 14 años.
Mis estudios profesionales
Recuerdo que cuando cursaba el tercer semestre como Ing. en Comunicaciones y Electrónica, nos hicieron las siguientes preguntas que aun tengo anotadas en una hoja:
¿Porqué está estudiando para Ingeniero en Comunicaciones y Electrónica?.
Primeramente porque me gusta el tema y porque deseo desarrollar y adquirir los conocimientos, habilidades y destrezas necesarios para desarrollar tecnología que ayude a resolver problemas en la industria mexicana y en el diseño e instrumentación de sistemas.
¿Porqué en la ESIME?.
Porque la educación es gratuita y los programas son muy completos, además de que el Politécnico tiene una sólida tradición técnica cuyo Objeto se menciona en su Ley Orgánica.
¿Qué espera de la carrera cuando termine de estudiar?
Además de elevar mi nivel cultural, poder desarrollar las enseñanzas que se me impartan. Espero poder desarrollar algún sistema de comunicaciones así como tener la capacidad para desarrollar sistemas computarizados de información.
Hace poco que encontré la hoja, me quedé sorprendido de haber cumplido varios de los propósitos mencionados en dicha hoja; de saber que los nuevos tiempos me exigen estar actualizado y preparado en las más nuevas tecnologías.
Aquí se puede consultar mi curriculum vitae
Fue ésta una de las asignaturas que cursé en IV semestre como Ingeniero en Comunicaciones y Electrónica en el INSTITUTO POLITECNICO NACIONAL.