¿DE MI FAMILIA?... DE MIS HIJOS Y DE MI PASO POR LA VIDA.
Tengo 3 hijos y son lo más hermoso que me ha pasado en la vida. Mi esposa ha sido fundamental para su desarrollo, aun cuando tengamos diferencias de pareja, siempre hemos puesto por encima de todo a nuestros hijos, si hay algo que hayamos disfrutado tanto en la vida, es haber tenido la oportunidad de ver crecer a nuestros hijos, estoy seguro, que no serían iguales si cualquiera de nosotros dos hubiese faltado.
MONICA ALEJANDRA
¡Cuánto gusto me dio cuando nació mi hija Mónica!, No cabía en mí de gusto y alegría por su presencia, ¡presto! fuí y le compré cuantos objetos fueron necesarios, desde la tina de baño hasta dos o tres mudas de playeritas y mamelucos blancos de algodón en CAMPANITA.
Aun cuando siempre he cultivado el sentido de equidad en mis hijos y les he ofrecido las mismas oportunidades, a mi hija por ser la primera, le compraba todo lo que hiciera falta. En muchas ocasiones, llegaba con un globo y era motivo de alegría y convivencia con ella.
Hoy mi hija ya es adolescente y estudia la Secundaria y ha desarrollado su propio gusto por la vida y por las responsabilidades que ello confiere. Y a nuestro modo convivimos, vamos al cine, vamos a comer si algo le apetece, prácticamente sigue tan consentida como entonces.
LOS ALTIBAJOS
Se va descubriendo como persona, va descubriendo a sus semejantes y amigos, se va encontrando con los altibajos de la vida, y con frecuencia los expresa en su NICK del Messenger:Me gustaría mucho que mis hijos alcanzaran un nivel aceptable de conversación en 2 o 3 idiomas además del Español.
LEONARDO
Desde antes de nacer era un ser sorprendente, en continua comunicación con su mamá, mi esposa había logrado cierto grado de comunicación con él, podía hacer que se moviera de un lado al otro de su vientre.Cuando estuvimos eligiendo nombre, una antigua amistad me sugirió ponerle León José; como León Tolstoi, supongo; pero a mi esposa no le agradó y tuve que aceptar ponerle Leonardo, de quien ha tomado su inquietud por el dibujo, después de todo, resultó muy interesante ponerle Leonardo.
Hoy me volvió a sorprender mi hijo Leonardo, en quien he logrado crear la inquietud de ser un ser observador; cuando despertó me dijo: papá: sabes ¿Cuantas horas dormí?, No hijo, no lo sé: Pues dormí exactamente 9:48:14; casi 10 horas papá... y con ello detuvo su cronómetro que dejó cuidando su sueño.
Esto no hubiese sido importante, por sí solo, pero el sábado pasado fuimos de visita con mis papás, en el Metro Guerrero transbordamos en dirección a Ciudad Azteca, nos bajamos una estación antes y cuando llegamos me dijo: Papá: sabes ¿Cuántos sentones dio el metro como el que acaba de dar desde que nos subimos en la estación Guerrero? No hijo, no lo sé, 742 papá... te imaginas, yo no pensé que diera tantos saltitos,.. Contaste todo eso?, Sí, Desde que nos subimos me vine contando todos, porque así no me aburro, creí que me iba a aburrir, pero no fue así...
Leonardo está trabajando en desarrollar sus habilidades para la pintura, si aguardas unos segundos, abajo podrás ver cómo se dibuja la última sobre la que trabaja actualmente, conocida como "Naturaleza muerta", con ligeras modificaciones propias de su interpretación.
VICTOR HUGO
Mi hijo Víctor Hugo es sensacional; simplemente trae la música por dentro, siempre me alegra el corazón por que le escucho silbar con frecuencia alguna canción; cuando se esta bañando, cuando va la escuela, cuando regresa de la escuela, cuando vamos al super; Por ejemplo, en el momento que estaba escribiendo esto, estaba cantando algo en voz baja para no distraerme, él no sabe que estoy hablando de él.Es un niño impetuoso y fuerte, gusta de hacer deporte y le va a LOS PUMAS de la UNAM, casi desde que tenía 4 años.
Cuando tenía como dos años, solía preguntarle a su mamá:
Mamá, ¿Dónde empieza la vida?
Mamá, ¿Dónde termina la vida?
Y a veces le daba miedo llegar a la esquina, porque creía que ahí terminaba la vida. Sobre todo cuando subía a tender la ropa con su mamá, no se le despegaba, porque sentía que ahí se acababa la vida.
SOBRE MI ESPOSA
Mi esposa es una de las pocas mujeres que te puedan dar santo y seña del día y hora en que fueron concebidos mis hijos; de la forma como nació cada uno, todos nacieron en parto natural en el Hospital Luís Castelazo Ayala (coincidencia?). El nacimiento de mi hija Mónica fue muy esperado y cuidado, a tal grado, que mi esposa no hacía nada en casa para no perturbar el desarrollo del embarazo, y mi esposa estaba en cama cuando ocurrió aquel Eclipse de 1991 que obscureció totalmente la Ciudad de México. Cuando Mónica nació, su tez era rosadita y tersa como un fruto bien cuidado, el parto fue rápido y sin contratiempos para mi esposa.
Cuando mi hijo Leonardo nació, mi esposa, piensa que supo realmente lo que es un embarazo, dado que le resultó muy difícil el parto, se le hacía muy largo mi hijo y pedía a gritos que ya se lo sacaran, pareciera que temía salir de la comodidad del vientre. El fue uno de los bebes más grandes de ése día.
Cuando Víctor Hugo nació, a pesar de que tenía la cabeza muy grande, a mi esposa le resultó más fácil el parto, quizás por que Leonardo había nacido 1 año y 3 meses antes;
Todos los detalles los tiene mi esposa, que coincide conmigo en que lo más importante en nuestras vidas han sido nuestros hijos.
Ella es una mujer sensacional; tenaz y audaz, generalmente no escatima esfuerzo en obtener lo que se propone; por ejemplo, cuando desea bajar de peso, no hay mayor fuerza de voluntad como la de ella, y así ha logrado muchas metas, como cuando terminó sus estudios de bachillerato; o como cuando en 2 meses tomó clases de francés para poder enseñarles a mis hijos en sus tareas.
Cuando han sido tiempos difíciles, siempre ha buscado la forma de ayudarme, algún tiempo estuvo vendiendo ropa usada en Tepito, y nada la desanimó, incluso, no le desanimó que yo no la apoyara, porque consideraba que invertía demasiado tiempo en dicha actividad; todo ello no importó, ella se iba solita cargando las pesadas bolsas de ropa. Es algo que tengo que reconocer y agradecer profundamente.
Por otra parte, mis hijos saben que su madre es tan importante como su padre; aquí no hay diferencias, cada cual tiene su sitio, muy a pesar de los pesares.